ARQUEOLOGÍAS

“Materias Mutantes” – Casa Matienzo

Maria Emilia Marroquin, Rita Simoni y Ariela Naftal

Cita del texto de Eugenia Garay Basualdo - Curadora

 

…“La acción de mutar se refiere al cambio que generalmente se produce en algún organismo vivo. Acá no es el caso. Las materialidades que se encuentran en estas salas son casi todas inorgánicas. Pero el disparador que inició los procesos productivos de estas artistas fue la mutación. De cómo ellas indagaron las posibilidades que tienen los elementos con los que trabajan para instarlos al cambio. Volviendo sobre la acción de mutar que puede observar un científico que examina microscópicamente a un organismo en un laboratorio, quizás sea más conveniente explicar el vericueto que promovió el uso del término mutante para esta muestra. Los materiales que se exponen han sido forzados a la mutación dado a que solos están imposibilitados de hacerlo; o se los transforma intencionadamente o el paso del tiempo, el clima, o algún otro factor externo se ocupa de ello. En esta ocasión, las artífices de las mutaciones fueron fieles a sus elementos de trabajo y propusieron instalar e intervenir el espacio con los mismos, pero evidenciando el proceso de transformación que deseaban ocasionar en cada uno.

 

Las tres poseen actitudes constructivas y las utilizaron. Las tres conocen profundamente sus materiales y los coaccionaron. El gesto del forzamiento de cada uno de ellos queda a la vista. Pero además cada una incorporó sus sensibilidades acerca de las materialidades. De esta manera se propusieron encontrar nuevas formas, colores, texturas y expresividades.

 

Ariela Naftal, en su faceta como ceramista y escultora, toma ese primer material que es el yeso para sacarlo de su ya gastada tradición de ser elemento de molde y convertirlo en obra, al mismo tiempo que recolecta blísteres de todo tipo para arrancarles sus apariencias, y con un procedimiento arqueológico de llenado de los huecos igual al realizado en las ruinas de Pompeya, hace visible eso que ya no está. Estos objetos escultóricos vistos en conjunto se asemejan a fragmentos de una suerte de ciudad del constructivismo ruso, de esas que planearon Rodchenko y Tatlin. Considerémoslas ruinas blancas e impecables, como si no hubieran albergado a nadie, sin huellas pero con restos del polvo del yeso que fue parte de otras que ya no existen. Algo pasó, así haya sido un cataclismo o la mera acción del consumo masivo que hace que todo lo que alguna vez fue pensado y construido para siempre, en algún momento se descartó por otra cosa. Y así nos llenamos de objetos que no sirven, y muchas veces tenemos que seguir conviviendo con ellos.

 

Las “materias mutantes” son aquellas que todos tenemos a mano y que con o sin intención, transformamos. Aquí hubo un intenso deseo de transformar, pero también de inquietar y de que aquello que se muestra siga mutando en la mirada de cada visitante. “…